domingo, abril 04, 2021

Al Ministerio de Salud, IV

Considerando:

I. Han forzado medicaciones que han sido causa de suicidio en adolescentes en mi cuerpo de 15 años

II. Que dicha medicación concluyó con una hospitalización

III. Que dicha hospitalización terminó con mi primer romance de manera abrupta, privó mi libertad innecesariamente, ya que mi vida no estaba en peligro, pero me enseñó lo que es ser encerrado por un tiempo que nunca me fue definido

IV. Que dicha hospitalización me estigmatizó ante mis pares, afectó irrevocablemente mi vida académica

V. Que lo desencadenado por ello llevó a una segunda hospitalización, en la que fuí juzgado y condenado cómo "bipolar" por prejuicios y ciencia que hasta el día de hoy no ha sido probada sobre herencia de enfermedades mentales, y en base a una acusación que mi padre recibió de segunda mano y nunca fue evaluado/enjuiciado para ser comprobado

VI. Que dicha hospitalización y etiqueta definieron mi vida adulta, en la que me arrodillé por completo a la alteración química por parte de médicos de mis procesos mentales, sin jamás cuestionar

VII. Que al ganar consciencia del mal que me habían hecho, ya tenía daño permanente causado por todos los abusos y adicciones forzadas, y al intentar rebelión tenía ya 23 años de vida bajo la sombra de su tentáculo de control social, la psiquiatría

VIII. Que cuando los eventos de mi vida adulta llegaron a crisis, las adicciones forzadas me hicieron indefenso ante las injusticias del mundo

IX. Que desde entonces he seguido al pie de la letra instrucciones de sus oficiales, quienes han prescrito químicos que me han generado daño permanente, crónico, dejando mi cerebro cansado y agotado, en momentos casi insoportable, y los horrores que he sufrido desde mi intento de rebelión son innumerables pero todos los que saben de mi pueden dar testimonio 

X. Que se encuentran en una posición hegemónica ante un mundo que requiere de su ayuda por una pandemia, y las democracias han sido puestas a su merced, por dar todo su poder a los oficiales de Ellos;

Me declaro independiente de ustedes, revoco y denunció su autoridad tiránica sobre mi y reclamo una reestructuración democrática de todas las instituciones bajo su gobierno, en la que la humanidad de los individuos esté por encima de los diagnósticos arbitrarios y opresivos que los han caracterizado por siglos. 


Domingo, cuatro de abril del año dos mil veintiuno de la era común. 

Berkeley, California.


(firma electrónica)

miércoles, junio 08, 2011

Cómo cambiar tu vida viendo Star Wars

Cualquier producto de ficción es en realidad un pedazo cognitivo encapsulado.

Si, yo se, es una forma bastante intensa de decir que los libros son hechos por personas (durrr), pero síganme la corriente, estoy tratando de llegar a algo.

Si partimos de las siguientes premisas:

  1. La ficción es un pedazo de cognición, sacado de nuestra mente e incrustado en algún tipo de soporte técnico.
  2. Más que cualquier otro tipo de producto intelectual, la ficción es el producto que se asemeja más a la realidad, pues pretende "transportar" al usuario a una realidad específica, ofreciendo estímulo, así sea virtual, de todos sus sentidos. 
  3. La realidad es un constructo, producto del diálogo de millones de cogniciones a través de productos intelectuales tales como la ficción.
  4. La realidad es experimentada por los individuos.
  5. La realidad es, por lo tanto, un tipo especial de ficción: la narración creada a través del diálogo entre el individuo, su entorno social y su entorno físico, procesado a través de mecanismos biológicos cognitivos, permeados de prejuicios provenientes de la socialización.
  6. La auto-consciencia es producto del mismo mecanismo que construye el resto de la realidad.

Resulta razonable concluir:

Un producto de ficción tiene la capacidad de transformar, cambiar y reemplazar el entorno y carácter de cualquier individuo expuesto a él.

Ni Star Wars, ni cualquier producto de ficción, es tan solo un "accidente curioso" o una expresión humana o cualquier otro calificativo que denote irrelevancia: Star Wars puede cambiar, no solo tu vida, sino la realidad misma en la que te desenvuelves.

Casos aislados, como los fanáticos que viven la religión Jedi con la disciplina de cualquier creyente de otras religiones, son en realidad casos emblemáticos de lo que produce una obra de ficción: estos individuos tienen cierta inmunidad por la "ficción dominante", impuesta a todo el resto a través de los medios de comunicación, que determina que mentiras son, para el conjunto de la sociedad, aceptadas, y cuales no.

Al no verse afectados por el juicio externo (ya sea por omisión o como un mecanismo de autoexclusión o el motivo que fuere), pueden construir una ficción personalizada a partir de los productos disponibles. Como Star Wars, Star Trek y cualquier otro tipo de producto de culto.

El mismo proceso ocurre, en menor medida, en todos los individuos de una sociedad. Una ficción se incluye lentamente en la cultura dominante y se convierte en verdad socialmente aceptada de manera lenta, dependiendo de factores físicos (poder). 

Basta con ver y comparar los cientos de miles de rituales que se realizan al rededor de la tierra, que los individuos tomamos como verdades absolutas, para darnos cuenta que son el resultado de narraciones no muy diferentes a Star Wars.

En contextos más cerrados, como ciudades, existen narraciones propias que determinan la percepción de la realidad de los individuos. Cuando se viaja de un país a otro, no es solo el paisaje el que cambia sino la realidad misma, ya que el individuo sale de una narración para entrar en otro.
No muy diferente a lo que pasa cuando pasas de un juego de computadora a otro. No cambia solo las reglas o los nombres, sino la construcción entera de la realidad.

A raíz de todo esto, tengo bastante seguridad al afirmar que: para cambiar el mundo, basta con producir y difundir ficciones capaces de incluirse en la narración interna de las personas.

Más aún: para cambiar la realidad, basta con manejar la vida propia como un producto dramático: si vemos nuestras vidas como una novela, podemos ayudarnos a realizar cambios de nuestro carácter y nuestro entorno a través de un buen uso de recursos dramáticos en las tramas que llevamos. Construir conflictos, resoluciones, motivaciones, vivir la vida como si fuéramos personajes de una película.

De esta manera, es más fácil realizar cambios de nuestro carácter si los hacemos no por tener razón lógica, no partiendo de principios funcionalistas, sino por tener sentido dramático: hacer que los cambios que queremos sean congruentes con una narración convincente y estimulante.

Es seguir el flujo natural de nuestra cognición, que funciona de esa manera.

jueves, diciembre 09, 2010

La información quiere ser libre (versión larga)

Continuación del post anterior. A raíz de los ataques a Wikileaks y la libertad de expresión que se han dado en las últimas semanas, republico este artículo, que tiene cierta relación. Versión larga que escribí hace un año.

La información quiere ser libre

La internet de 1996, cuando comenzó su acelerado crecimiento, es casi irreconocible de la Red que tenemos hoy en día. Más allá de cambios cosméticos, su nuevo estatus de medio masivo, de acceso virtualmente generalizado ha cambiado fundamentalmente la forma en que muchas personas se relacionan e interactúan con el mundo. Pero no solo el crecimiento y acceso es responsable de la integración en la vida cotidiana de gran parte de las personas del mundo post-industrial. La velocidad de transferencia de datos ha sido un factor fundamental. Debido a las tecnologías de fibra óptica y otras formas de conexión de banda ancha, el acceso a virtualmente cualquier cosa que pueda ser traducida en ceros y unos es posible y cotidiano. Ya no solo se trata de hipertexto e e-mails, sino de una Red que contiene casi cualquier cosa que sea comunicable entre seres humanos.
Pero los conflictos intrínsecos en este sistema informático no son nuevos. A partir de la invención de servicios de distribución de archivos, con Napster en 1999, y la siguiente lucha legal que muchas disqueras e industrias culturales han comenzado para proteger sus contenidos, una vieja frase se ha vuelto a popularizar, como un mantra que se repite a través de blogs y foros: “La información quiere ser libre”.  La frase original fue pronunciada en una conferencia de hackers en 1984 por Stewart Brand, creador del Whole Earth Catalogue, un compendio de ensayos y artículos de la contracultura norteamericana  que ha sido llamado uno de los precursores de la World Wide Web por Steve Jobs. Sin embargo, la versión original de la frase afirma que “Por un lado la información quiere ser costosa, porque es muy valiosa. La información correcta en el lugar correcto simplemente cambia tu vida. Por otro lado, la información quiere ser libre, porque el costo de obtenerla se vuelve cada vez más bajo. Tienes entonces estas dos tendencias peleando mutuamente”. La cultura hacker, si es que se puede hablar de tal cosa, ha tomado solo la parte que les interesa y lo ha convertido en su lema. La creencia de que la información debería ser libre.
A partir de los años sesentas, la ciencia ficción norteamericana comenzó a cambiar fuertemente de dirección. Si bien popularmente se reconoce la ciencia ficción por producciones filmográficas posteriores, como La Guerra de las Galaxias, el género literario, una corriente casi independiente de estas manifestaciones, estaba dejando las filosofías modernas positivistas a las cuales se apegó durante la “Era Dorada” de la ciencia ficción y pasó a convertirse en un género de fragmentación, incertidumbre y experimentación. Claramente influenciada por la contracultura norteamericana, pasó de tratar temas como viajes espaciales y dramas robóticos para estudiar el significado de la realidad, las consecuencias de las drogas y la conformación de la sociedad. Muchas manifestaciones del género en la época tomaron entonces la forma de crítica a la sociedad donde se vivía, llevando a sus últimas consecuencias algún concepto como el totalitarismo o la guerra nuclear. Se convirtió en un género que no solo trataba de prever o sorprender, sino también denunciar. Los años ochenta recibieron la manifestación más clara de literatura de denuncia dentro de la ciencia ficción: el género cyberpunk.
El comienzo de Neuromancer inaugura una nueva etapa en la ciencia ficción: El cielo sobre el puerto tenía el color de una pantalla de televisor sintonizado en un canal muerto. La novela de 1984 no solo introdujo el uso de figuras literarias tecnológicas, la metáfora de la era informática, sino que inventó un nuevo arquetipo de héroe: el hacker. El experto informático se convirtió en la figura central de un hipotético futuro gobernado por corporaciones y gobiernos dracónicos, donde la única libertad del individuo se encuentra en la Red de Redes, en sus diversas manifestaciones. A tal punto esta red es central para las historias que el autor William Gibson fue la persona en acuñar el término ciberespacio. Muchas de las cosas que hoy en día son dadas por sentado, fueron previstas en estas novelas. Ciertamente el mundo postindustrial refleja mucha de las características que la ficción de los ochentas tenía prevista, pero incluso la marginalización por falta de acceso a estas tecnologías son contempladas tanto en el Tercer Mundo real como en la novela cyberpunk. Aunque por lo general híper-realistas o si se prefiere híper-pesimistas, el arquetipo creado por las novelas ha calado fuertemente en la cultura globalizada. El hacker es entonces la encarnación de la filosofía que reza “la información quiere ser libre”.

El pasado 17 de Abril cuatro jóvenes suecos recibieron la condena de un año en prisión y una multa aproximada a 3.500.000 dólares americanos. Su crimen no fue robar un supermercado, o un carro, ni si quiera una tienda de música. Su crimen fue facilitar el intercambio libre de información protegida, mantener y promover la página de torrents The Pirate Bay. El mismo día de la sentencia, un grupo de activistas se reunieron a protestar en las afueras de la corte. Aunque parezca ser un dilema de fácil resolución, aplicar leyes tradicionales a delitos digitales no termina de parecerles correcto a muchas personas. Parece incluso que una nueva ética, un nuevo paradigma de intercambio de información quiere aparecer. Pero no es más que el viejo conflicto que aquella conferencia de hackers anunciaba. El costo y libertad de la información siempre estarán en contraposición. Los jóvenes que pagan condena defienden estoicamente la ética del hacker: el delito digital es en realidad liberación de la información, es hacer lo correcto. Es la respuesta del individuo en un mundo de excesivas regulaciones.

Sea correcto o no, la aplicación de leyes tradicionales para delitos digitales no es viable. El pasado 31 de Julio Joel Tenenbaum, estudiante universitario norteamericano, fue multado con un total de 675,000$ por bajar y compartir 30 canciones protegidas por leyes de copyright. La suma supone que eso devolverá los gastos ocasionados de manera justa, pero es imposible saber cuál fue el daño real detrás de esas 30 canciones específicas: no se puede saber cuántas personas dejaron de comprar las canciones por Tenenbaum, ni quienes si terminaron haciéndolo precisamente gracias a la disponibilidad de las canciones. El caso, más allá de hacer justicia, evidentemente intenta ejemplificar los peligros de bajar música ilegalmente. Sea ético o no queda a juicio de cada persona, pero es evidente que la intención no es hacer justicia. No es viable enjuiciar a cada una de las personas en el mundo que ha cometido este delito de esta manera. Es necesario encontrar una alternativa al asunto legal de la disponibilidad de la información.

Las historias que conformaron el género cyberpunk lograron recopilar tempranamente y quizás hasta inspirar un movimiento que tiene una vigencia indiscutible. China y otros países han comenzado a bloquear grandes partes de la Internet, mientras corporaciones utilizan todas las medidas legales posibles por eliminar lo que consideran una amenaza. Un nuevo medio masivo significa mucho más que solo una nueva forma de comunicación, es una lucha de poder constante, es un recurso de poder. Pero aún así, por más que se intenta regular y ocultar, hoy más que nunca la información parece tener la tendencia de tener mayor alcance.  En una entrevista hecha por la página digg.com, el músico Trent Reznor, líder de la banda de rock industrial Nine Inch Nails, afirmó ante la cuestión de su modelo de negocios: “Cuando te digo que te doy música gratis, realmente no depende de mí que te de música gratis: ya es gratis de cualquier forma, para quien quiera admitirlo. Básicamente cualquier pieza musical que quieras es gratis en la Internet de cualquier forma.”

Caracas, 12 de agosto de 2009.
Christian Bogado Marsá.

La información quiere ser libre (versión resumida)

Tomando en cuenta los ataques recientes a Wikileaks, quiero re-publicar dos artículos sobre mi opinión acerca de la libertad de expresión en Internet y su potencial como catalizador de cambios radicales en la manera que se hace política.
Aquí está la versión resumida, que revisé hace poco tiempo: 



La información quiere ser libre


Internet es la más compleja, rica y ruidosa radio pirata del mundo.
En tiempos del Muro de Hierro, era trabajo de la policía secreta cazar y apresar a aquellos que cometían el crimen del samizdat, palabra rusa que significa auto-publicación. Los samizdat fueron gritos ahogados en el mar mediático soviético, pero su existencia desafió al Establecimiento. En aquellos días, publicar costaba en materiales, aparatos y sangre.
En su libro Nueva Visita a un Mundo Feliz, Aldous Huxley denuncia estos bien sabidos casos de silenciamiento político. Pero Huxley, tataranieto del “Bulldog de Darwin”, presta especial atención a las nuevas formas de opresión, desconocidas hasta la aparición de los medios masivos, y reclama a su vez la censura en Occidente. Dice Huxley: “En el Este totalitario hay censura política y los medios de comunicación en masa están dominados por el Estado. En el Oeste democrático hay censura económica y los medios de comunicación en masa están dominados por los miembros de la Élite de Poder”.
Quienes presenciamos el surgimiento de la Internet no debemos olvidar el asombro que nos produjo la primera vez que comprendimos su concepto. Por primera vez desde la invención de la escritura –en lengua secreta, por cierto- la información tenía un canal por el cual fluir libremente, a todos los rincones del mundo.
Internet fue totalmente libre hasta 1999. Napster, producto de un joven programador, ganó tal popularidad que al Industria Cultural comenzó a tambalearse. Legalmente, los programas para “compartir archivos” no violaban ley escrita alguna. Tomó un corto debate y un par de legislaciones para inventar el término de delito informático y comenzar algo cuyo alcance todavía no es previsible: la regulación del único medio libre en la historia humana.
Como en la época de Huxley, en el Este la censura se hace evidente. Google tomó la cuestionable decisión de concederle al gobierno chino poder sobre su buscador y censurar palabras como “democracia”, “Plaza Tiananmen” y otros peligrosos samizdat que podrían “desinformar” a la población. En el Oeste, jóvenes universitarios han sido multados por cifras impagables para hacer “casos ejemplares” del recientemente inventado delito informático.
El 26 de Septiembre, sin discusión alguna y sin previo aviso, varios blogs y páginas de noticias fueron bloqueadas por el gobierno venezolano. No es la primera vez que pasa.
El fenómeno de regulación informática es global y de rápida evolución. Con seguridad, en 10 años veremos el resultado de este conflicto. Quizás, como se pretende, Internet no sea más que una extensión de la televisión donde el poder económico regule la capacidad de distribución. Posiblemente ya no encontremos la palabra samizdat en Google. Pero como todo medio, Internet también influye a las sociedades que intentan regularla. Conceptos sobre política, derechos de autor y libertad de expresión pueden transformarse por esta influencia. Ese cambio ya ha empezado.


Christian Bogado. Octubre 2010.

jueves, noviembre 25, 2010

Musica para bombardear un país del Tercer Mundo y empezar la Guerra Mundial

Nadie puede negar que ver, no uno, sino dos rascacielos ser atravesados por aviones 747 lleno de pasajeros inocentes, la exposición a decenas de suicidas que prefirieron, tomandose de las manos, morir aplastados contra el pavimento que incinerados, la sed de sangre que desató en un país entero que tomó las armas y marchó a tierras lejanas para dar retribución de fuego, las imagenes en vivo del bombardeo de ciudades, los centenares de fotos de cuerpos mutilados, muertos, quemados y todo el genuino terror de nuestro tiempo ha tenido un efecto especialmente fuerte en la psique de virtualmente todas las personas que tienen acceso a medios televisivos.
Cuando tenía 13, mi familia se preocupaba porque un par de pixeles en forma de monstruo y una ametralladora de uñas fuera a corromperme de alguna forma. Si bien he tenido la fortuna de no vivir en una sociedad Feudal (aunque las tengo muy cerca y sus luces encienden las montañas de mi valle), la exposición constante a la guerra moderna me ha dejado a mi (y a ti también) algo trastornado.
La historia de mi raza en los años que llevo con vida ha sido tan terrible como en cualquier otra época. Pueblos enteros han muerto a machetazos, cientos de miles de personas han sufrido muertes horribles a manos de otros hombres y la guerra sigue tan vigente como en los tiempos de Roma, que cerró muy poco las puertas de Jano.
Pero la violencia vicaria, la que percibimos desde lejos a través de una ventana segura, probablemente nos ha dañado más de lo que podemos imaginar. La guerra es un juego, es un deporte entretenido. La guerra es un programa en la televisión.
En el 2003 veía con gusto y con morbo como los tanques avanzaban -en vivo a través de internet- hacia Baghdad. Me apena decirlo, pero se que no fuí el único.
Como persona obsesionada con todo esto y gustos musicales especiales, aquí les presento una selección de canciones que celebran (o advierten o explotan, no se, no importa) la guerra moderna.

Selam Alekyum .














domingo, octubre 17, 2010

Le pregunté algo a Pensamiento Profundo y esto fue lo que me dijo

Una vez vencida la Selección Natural, nos convertiremos en el monstruo que vencimos? De nuestro lado tenemos la incertidumbre, principio que parece sobrepasar las leyes naturales [convencionales]. Pero si ella también rige al Designio Natural, la superación de la Selección Natural será tan solo una manifestación de Su Voluntad. No cabrá dudas entonces: nos sabremos esclavos totales en la existencia.


Aquí hay algo de Italodisco para que no queden resentimientos.

sábado, octubre 16, 2010

Shipwrecked and Forlorn


When all you have left are your memories
And diamonds and pearls for company
I'll be sailing to St. Lucia on the ocean breeze
With the moon and my scars for company

In your bedroom you keep an iron cage
Where a blackbird sings her freedom song
For you know the true value of keeping slaves
They sing the saddest of songs

Medusa you robbed me of my youth
Abandoned me on the tropic of solitude
Seducer of the shipwrecked and forlorn
You told me to undress
Then crowned my head with thorns

Medusa you robbed me of my youth
Abandoned me on the tropic of solitude
Seducer of the shipwrecked and forlorn
You told me to get dressed
Then turned my heart to stone

Medusa by Brendan Perry

jueves, octubre 14, 2010

Al Ministerio de la Salud, II

Con los ojos llenos y la mirada en el vacio te grito: ¡NUNCA PODRÁS CON EL ESPÍRITU HUMANO!
Me retracto de todo lo que he dicho. Escupo a tus pies y te digo: no me haces falta. He visto mi raza cruzar el Valle de la Muerte sin temblar. Mi alma se renueva.

Resistiré la ventisca.

viernes, septiembre 24, 2010

Kung-Fu a domicilio

Para los que no tienen tiempo de ver los grandes clásicos del Kung-Fu, aquí les dejo la mejor escena de Enter The Dragon con Bruce Lee. Creo que es una de las pocas peleas de espejos donde realmente usan la ilusión del espejo como instrumento narrativo.

jueves, septiembre 23, 2010

Por qué la ciencia ficción es un género que todos deberían leer

"Taken as a whole, the field of science fiction today is where most of the most interesting thought about human society can be found. At a time when many academics have become almost willfully obscure, political science is increasingly dominated by arcane and uninspiring theories and in which a fog of political correctness makes some forms of (badly needed) debate and exploration off limits, science fiction has stepped forward to fill the gap. In the work of writers like David Brin and Neal Stephenson there is more interesting reflection on America's place in the world than you will find, I fear, in a whole year's worth of reading in foreign policy magazines. Robert Heinlein's work brilliantly lays out the ideology of populist libertarianism and predicted the revolt against the welfare state that has defined American politics since the 1980s. Read C. J. Cherryh's foreigner novels for insight into international relations and her Cyteen novels to sharpen your wits about both international politics and the impact of technological change on human society.
The biggest single task facing the United States today is the unleashing of our social imagination. We are locked into twentieth century institutions and twentieth century habits of mind. Science fiction is the literary genre (OK, true, sometimes a subliterary genre) where the social imagination is being cultivated and developed. Young people should read this genre to help open their minds to the extraordinary possibilities that lie before us; we geezers should read it for the same reason. The job of our times is to build a radically new world; speculative fiction helps point the way." Walter Russell Mead en The American Interest.

Saqué esto de: http://io9.com/5644628/read-science-fiction-to-understand-the-things-that-mainstream-media-wont-talk-about
Pero proviene de: http://blogs.the-american-interest.com/wrm/2010/09/18/literary-saturday-science-fiction-is-a-genre-that-everyone-should-read/

Sin embargo, según este artículo de wikipedia, W. Russell Mead es uno de esos demócratas conservadores. No comparto realmente esta famosa, pesimista y etnocéntrica opinión suya: "But what if it can't? What if the global economy stagnates -- or even shrinks? In that case, we will face a new period of international conflict: South against North, rich against poor. Russia, China, India -- these countries with their billions of people and their nuclear weapons will pose a much greater danger to the world than Germany and Japan did in the 30's"
Adivina qué, Mead, la guerra de Iraq y Afghanistan ocurrieron en plena economía en crecimiento. Y la empezó norteamérica.

La Muerte de un Guerrillero


Antes de comenzar quiero dejar claro que no me considero experto sobre el conflicto colombiano, me admito ignorante de los pormenores de esta noticia y no pretendo aquí discutir sobre las circunstancias históricas que llevaron al asesinato de un guerrillero.

Quiero más bien referirme al hecho general de la muerte de un enemigo, en las condiciones que se dio la muerte de Suarez Briceño, cuyos detalles también desconozco.

La información la he sacado de una única fuente, pero de nuevo, el centro de mi argumentación tiene poco que ver con el suceso y más con las opiniones generadas:

http://www.eluniversal.com/2010/09/23/int_ava_muerte-de-jefe-de-la_23A4508853.shtml


Entre
la gran mayoría de nosotros existe una tradición altamente militarista. Latinoamérica es un continente infestado por una vinculación demasiado cercana entre patriotismo y mano dura. Pero el resto del mundo también tiene a El Guerrero como máximo arquetipo de masculinidad. Esto me recuerda, por cierto, cierta frase que causó mucho revuelo y no era más que la exaltación de un machismo latente. Si bien éste ha sido silenciado por la influencia de los medios de lugares ligeramente menos sexistas, la celebración (y exagerada importancia, incluso en su condena) pone en evidencia que nuestras sociedades han avanzado poco en temas de igualdad. "Sea varón".

Para muchos, ser varón está más relacionado con los rifles que con una simple diferenciación sexual. Solo el hombre es libre, digno y fuerte. Retar la masculinidad de cualquiera es retar su integridad, es burlarse de su persona, es considerarlo una simple mujerzucha.

Ser varón implica también resolver las cosas a la manera de los cowboys: un cigarro a medio fumar en los labios y una puntería portentosa.
Muerte de jefe de las FARC podría acelerar diálogo paz Colombia
Mono Jojoy falleció luchando contra soldados después de un bombardeo a su campamento en una zona selvática del municipio La Macarena - El Universal
No me queda duda alguna de que Mono Jojoy era un criminal. En un conflicto armado existen pocos inocentes y algunos son culpables de atrocidades tan grandes que urge llevarlos ante la justicia para defender la vida de los otros ciudadanos. Pero no olvidemos que Jojoy también era un ciudadano o al menos tenía derecho a una ciudadanía (si es que alguien aún cree en los derechos humanos).

Como ciudadano, merecía un juicio y veredicto justo. Como guerrillero, sabía las consecuencias de sus acciones y sabía que muy probablemente estaba renunciando a sus derechos humanos. Pero bien podría tener una opinión distinta, como por ejemplo, no debería ser juzgado por ser un héroe popular. No se trata de la opinión de la gente. Se trata de la fortaleza de las instituciones que están por encima de las creencias -en su mayoría falsas- de la gente.

Ahora bien, yo no soy más que un simple estudiante de periodismo. Pero incluso con mi escasa instrucción, soy capaz de darme cuenta cuando están "editorializando" una noticia:
La muerte del comandante militar de la guerrilla colombiana de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) fue un golpe al corazón del grupo rebelde que podría acelerar su debilitamiento y forzar a sus jefes a negociar la paz con el Gobierno.

En ningún lugar del artículo encontré las razones por las cuales la muerte de un individuo, por fuerte e importante que sea, va a lograr que el resto decida dejar las armas. Pero ejercitando tan solo un poco la imaginación puedo encontrar múltiples motivos por los cuales esto no es un avance hacia la paz, más que un tributo pagado a la Opinión Pública colombiana que clama por la sangre de aquellos que le hicieron daño.

Imagina por un momento que decides unirte a la guerrilla. Los motivos invéntalos tú, pero tomate en serio este ejercicio. Imagina que llevas años en campamentos. Imagina que, si no tienes ideal alguno, al menos tienes la costumbre. Tu vida tiene altos y bajos. Ser guerrillero es malo y bueno. Has visto combate y lo has sobrevivido. Sabes lo que se siente matar a otro ser humano. Estás consciente de los peligros y quizás a veces piensas en desertar. El líder de tu organización fue asesinado. Puede que le tuvieras cierto resentimiento o lo respetaras profundamente o simplemente lo desconocieras. En todo caso, murieron él y otros cuantos de tus camaradas.
Tu organización ha sobrevivido a varios líderes. Tú mismo sobreviviste la muerte de otra de las "cabezas", muerto en Ecuador.
Teniendo todo esto en cuenta, tu, que eres un ser humano complejo y completo, lleno de pasiones y razones, dejarías las armas por miedo? Estarías convencido de que lo mejor para ti y para los demás es rendirte ya que existen dificultades? Cada quién sabrá su respuesta.

Las organizaciones militares, especialmente las organizaciones militares subterráneas están conscientes de que eliminar a las cabezas es muy fácil. No tomó más de unas horas y la creación del plan militar me imaginó no duró más de unas semanas o meses.
Si la táctica militar fuera tan simple como guillotinar a unos cuantos héroes, las guerras no durarían las décadas que tiene el conflicto colombiano. La organización está preparada para eso, es parte fundamental de su supervivencia.
 
Matar personas, ciertamente, puede generar golpes en la moral tan fuertes que hagan al enemigo ceder. Pero la mayor parte de las veces lo único que genera son cambios y reacomodos. En el peor de los casos genera profundo resentimiento.

Pero el enemigo colombiano definitivamente no es las FARC. Ni los paramilitares. Ni los militares. Ni los venezolanos. El enemigo colombiano es común a todos los humanos: un instinto de autodestrucción, una creencia ferviente de que la mejor forma para arreglar un problema es hacerlo desaparecer.

Si bien es tan arbitrario como afirmar que la paz está cerca, creo firmemente en aquella frase: "Un ojo por un ojo nos dejará a todos ciegos". Y creo que la realidad se inclina hacia esta verdad, más que "un ojo por un ojo nos traerá la paz".

La sangre de las personas que murieron en la operación militar calmará por algún tiempo el deseo de venganza de algunos. Pero esta es una estrategia sumamente peligrosa: porque la sangre que calma algunos aviva las pasiones de los otros.

Los seres humanos no somos unidimensionales. Buenas novelas y producciones culturales han tratado de vender esta idea, sin mucho éxito. Los seres humanos somos complejos, pertenecemos a grupos, estamos moldeados por un ambiente que moldeamos a su vez. El guerrillero que mataron probablemente era un criminal. Pero también era un ser humano digno.
"Disminuida esa fortaleza militar, el diálogo tiene que estar cerca", dijo el ex ministro de Defensa y hoy gobernador del departamento del Cauca, Guillermo González.

La fortaleza militar de una organización no reside en los hombres. Los casos históricos donde un solo hombre comanda y mantiene unidos al resto son más bien excepcionales. Hay ciertas ideas que la Segunda Guerra Mundial parece haber grabado en nuestra cultura: Si Hitler muere, Alemania cae.

Pero Hussein murió y la insurgencia es hoy más fuerte que nunca.

Hussein y Hitler son personajes relevantes porque la estrategia que llevó a cabo esta operación tiene un origen claro. Los asesores militares colombianos, no es un secreto, son los americanos. Y es un hecho histórico que los norteamericanos se han equivocado numerosas veces por considerar que vivimos en un mundo con Lado de la Luz y Lado Oscuro. Ya perdí la cuenta de los "cabeza de Al-qaeda" que han sido asesinados, pero la lista es larga.
Para el ex mandatario Pastrana, el mensaje que el Gobierno ha dado al comandante en jefe de las FARC, Alfonso Cano, es que puede correr la misma suerte que el Mono Jojoy y que los rebeldes deben entender que el único camino es el de la paz.

Es curioso como algunos políticos hablan de la paz. La paz a punta de pistola es un concepto interesante, algo así como un caballo que vuela o una victoria militar fundamentada en el terorrismo.
De hecho, en las últimas semanas las FARC lanzaron ataques en los que murieron más de 30 soldados y policías, llevando a las Fuerzas Armadas a redoblar su ofensiva.


Miles de combatientes han abandonado las filas de las FARC desde que Uribe comenzó con las operaciones militares, lo que redujo las fuerzas rebeldes a 8.000 hombres desde los 17.000 que tenía, según cálculos de fuentes de seguridad.

Una disminución tan grande de la fuerza militar no significa realmente que la paz esté cerca. De esos 8000, con que la mitad esté dispuesta a continuar, seguirá existiendo guerrilla en Colombia. Recordemos que esto no es una guerra convencional y no es un ejército regular. Pocas veces hay enfrentamientos directos de tropas. El número no es lo que los hace peligrosos. Tomó tan solo un puñado de personas tumbar las Torres Gemelas y enrumbar al mundo hacia nuevos conflictos donde millones han sufrido.

Por otro lado, pongo en duda que la razón por las cuales se han rendido haya sido la estrategia militar de Uribe. Creo que hay un non-sequitur. Otras cosas han pasado desde que Uribe comenzó con sus operaciones y correlación no implica causación.

El único camino real para la paz siempre será el entendimiento, diálogo y la racionalidad. El tamaño de los genitales pocas veces está relacionado con la victoria, contrario a la opinión popular.

La cuestión es que si realmente la paz fuera el objetivo y no tan solo un agregado a la noticia, una forma de dramatizar un hecho poco dramático, se encontrarían las alternativas. Ciertamente la paz no es un proceso unilateral, pero quien pretenda persuadir a su contraparte de que deje las armas mostrando los dientes, tiene pocas probabilidades de triunfo. 

Porque a pesar suyo, la paz no se trata de quién sea más varón. Se trata que un derecho universal debe ser universal por definición. Si no, poco vale que esté escrito en letras doradas.

Casi todos los conflictos armados son evitables. "Ataque Preventivo" es un masaje a la realidad, no existe tal cosa.

Y la vida no es una película de vaqueros.

miércoles, septiembre 22, 2010

Cosmos E13: Who Speaks for Earth. Transcripción


"So it was nuclear war. A full nuclear exchange. There would be no more big questions. No more answers. Never again a love or a child. No descendants to remember us and be proud. No more voyages to the stars. No more songs from the Earth.I saw East Africa and thought a few million years ago we human took our first steps there... Our brains grew and changed, the old parts began to be guided by the new parts... and this made us human... with compassion and foresight and reason. But instead, we listened to that reptilian voice within us, counseling fear, territoriality, aggression... We accepted the products of science. We rejected it's methods. Maybe the reptiles will evolve intelligence once more. Perhaps one day, there will be civilizations again on Earth. There will be life. There will be intelligence. But there will be no more humans. Not here, not on a billion worlds." - Cosmos E13: Who speak for Earth
Camaradas,

pocas producciones culturales tienen realmente la capacidad de instruir y conmover de la manera en que Cosmos: A personal voyage de Carl Sagan lo hace. Luego de ver el último episodio de la serie, he decidido transcribirlo entero en mi blog. Creo que de todas las cosas que he escrito aquí, esta será una de las pocas que tenga realmente alguna relevancia.
Siento que el mensaje de Sagan sigue siendo muy vigente. La caida del muro no significó, a pesar de los enormes cambios que trajo, el fin del peligro para la humanidad. Tradiciones anacrónicas, pobre administración de los recursos y otras expresiones de nuestro cerebro reptiliano nos mantienen rumbo a la autodestrucción. Estamos ante la bifurcación más grande de nuestra historia: las estrellas o el olvido.
Contrario a lo que Fight Club nos enseñó, creo que será prudente elegir la vida.
Pero definitivamente la voz de Sagan resonará más fuerte que la mia. Aquí les dejo el episodio en Youtube (puede conseguirse versiones traducidas también), y la transcripción de lo que considero las ideas más importantes de este último episodio de uno de los más asombrosos viajes jamás realizados en la televisión. Con respecto a la transcripción, la saqué de otra página, está en inglés y subrayé mis partes favoritas.



Transcript Cosmos E13: Who Speaks for Earth
(Luckily, someone else thought of this before. I now will paste here the information I took from: http://www.cooperativeindividualism.org/sagan_cosmos_who_speaks_for_earth.html It is not really the entire transcript, but it has the most important ideas. Emphasis mine)

…The civilization now in jeopardy is all humanity. As the ancient myth makers knew, we are children equally of the earth and sky. In our tenure of this planet, we have accumulated dangerous, evolutionary baggage -- propensities for aggression and ritual, submission to leaders, hostility to outsiders, all of which puts our survival in some doubt. We have also acquired compassion for others, love for our children, a desire to learn from history and experience, and a great, soaring passionate intelligence -- the clear tools for our continued survival and prosperity.

Which aspects of our nature will prevail is uncertain, particularly when our visions and prospects are bound to one small part of the small planet earth. But, up and in the cosmos an inescapable perspective awaits. National boundaries are not evidenced when we view the earth from space. Fanatic ethnic or religious or national identifications are a little difficult to support when we see our planet as a fragile, blue crescent fading to become an inconspicuous point of light against the bastion and citadel of the stars.

There are not yet obvious signs of extraterrestrial intelligence, and this makes us wonder whether civilizations like ours rush inevitably into self-destruction. I dream about it . . . and sometimes they are bad dreams.

In the vision of the dream I once imagined myself searching for other civilizations in the cosmos. Among a hundred billion galaxies and a billion trillion stars, life and intelligence should have arisen in many worlds; some worlds are barren and desolate. On them life never began or may have been extinguished in some cosmic catastrophe. There may be worlds rich in life not yet evolved to intelligence and high technology; there may be civilizations that achieved technology and then promptly used it to destroy themselves; and, perhaps, there are also beings who learn to live with their technology and themselves, beings who endure and become citizens of the cosmos.

Immersed in these thoughts, I found myself approaching a world that was clearly inhabited, a world I had visited before. I saw a planet encompassed by light and recognized the signature of intelligence. But, suddenly, darkness -- total and absolute.

In my dream, I could read the "Book of Worlds", a vast encyclopedia of a billion planets within the Milky Way. What could the galactic computer tell me about this now darkened world? They must have survived some earlier catastrophe. Their biology was different from ours. High technology. I wondered what those lights had been for; there must have been signs they were in trouble. The possibility of survival in a century -- less than one percent, not very good odds. Communications interrupted. Their world society had failed; they had made the ultimate mistake. I felt a longing to return to earth.

The television transmissions from earth rushed past me, expanding away from our planet at the speed of light. Then suddenly -- silence, total and absolute. But the dream was not yet done.

Had we destroyed our home? What had we done to the earth? There had been many ways for life to perish at our hands; we had poisoned the air and water; we had ravaged the land. Perhaps we had changed the climate. Could it have been a plague or nuclear war? I remembered the galactic computer. What would it say about the earth?

There was our region of the galaxy; there was our world. I had found the entry for earth: HUMANITY: THIRD FROM THE SUN. They had heard our television broadcasts and thought them an application for cosmic citizenship. Our technology had been growing enormously (they got that right). Two hundred nation states, about six global powers, the potential to become one planet. Probability of survival over a century -- here, also, less than one percent. So, it was nuclear war, a full nuclear exchange.

There would be no more big questions, no more answers. Never again a love or a child; no descendents to remember us and be proud; no more voyages to the stars, no more songs from the earth.

I saw east Africa and thought, "a few million years ago we humans took our first steps there. Our brains grew and changed. The old parts began to be guided by the new parts, and this made us human -- with compassion and foresight and reason. But, instead, we listened to that reptilian voice within us, counseling fear, territoriality and aggression. We accepted the products of science; we rejected its methods".

Maybe the reptiles will evolve intelligence once more. Perhaps, one day, there will be civilizations again on earth. There will be life, there will be intelligence; but there will be no more humans -- not here, not in a billion worlds.


******

Every thinking person fears nuclear war, and every technological nation plans for it. Everyone knows its madness, and every country has an excuse. There is a dreary chain of causality. The Germans were working on the bomb at the beginning of World War II, so the Americans had to make one first. If the Americans had one, the Russians had to have one. Then the British, the French, the Chinese, the Indians, the Pakistanis. Many nations now collect nuclear weapons; they are easy to make. You can steal fissionable material from nuclear reactors. Nuclear weapons have almost become a home industry.

The conventional bombs of World War II were called "blockbusters", filled with 20 tons of TNT they could destroy a city block. All the bombs dropped on all the cities during World War II amounted to some 2 million tons of TNT -- two megatons. Coventry, Rotterdam, Dresden and Tokyo -- all the death that rained from the skies between 1939 and 1945 -- a hundred thousand blockbusters, two megatons. Today, two megatons is the equivalent of a single thermonuclear bomb -- one bomb with the destructive force of the second world war. But there are tens of thousands of nuclear weapons. The missile and bomber forces in the Soviet Union and United States have warheads aimed at over 15,000 designated targets. No place on the planet is safe.

The energy contained in these weapons -- genies of death, patiently awaiting the rubbing of the lamps -- totals far more than 10,000 megatons; but, with the destruction concentrated efficiently, not over six years but over a few hours. A blockbuster for every family on the planet; a World War II every second for the length of a lazy afternoon.

The bomb dropped on Hiroshima killed 70,000 people. In a full nuclear exchange, in the paroxysm of global death, the equivalent of a million Hiroshimas would be dropped all over the world. And, in such an exchange not everyone would be killed by the blast and the fire storm and the immediate radiation. There would be other agonies. The loss of loved ones; the legions of the burned and blinded and mutilated; disease; plague; long-lived radiation poisoning the soil and the water; the threat of stillbirths and malformed children; and, the hopeless sense of a civilization destroyed for nothing. The knowledge that we could have prevented it and did nothing.

The global balance of terror pioneered by the United States and the Soviet Union holds hostage all the citizens of the earth. Each side consistently probes the limits of the other's tolerance -- like the Cuban missile crisis, the testing of anti-satellite weapons, the Vietnam and Afghanistan wars. The hostile military establishments are locked in some ghastly mutual embrace, each needs the other but the balance of terror is a delicate balance with very little margin for miscalculation. And the world impoverishes itself by spending half a trillion dollars a year in preparations for war and by employing perhaps half the scientists and high technologists on the planet in military endeavors.

How would we explain all this to a dispassionate, extraterrestrial observer? What account would we give of our stewardship of the planet earth?

We have heard the rationales offered by the superpowers. We know who speaks for the nations; but who speaks for the human species? Who speaks for earth?

From an extraterrestrial perspective, our global civilization is clearly on the edge of failure and the most important task it faces is preserving the lives and well-being of its citizens and the future habitability of the planet. If we are willing to live with the growing likelihood of nuclear war, shouldn't we also be willing to explore vigorously every possible means to prevent nuclear war? Shouldn't we consider in every nation major changes in the traditional ways of doing things, a fundamental restructuring of economic, political, social and religious institutions? We have reached a point where there can be no more special interests or special cases. Nuclear arms threaten every person on the earth.

Fundamental changes in society are sometimes labeled impractical or contrary to human nature: as if nuclear war were practical or as if there were only one human nature. But fundamental changes can clearly be made. We are surrounded by them. In the last two centuries abject slavery, which was with us for thousands of years, has almost entirely been eliminated in a stirring world wide revolution. Women, systematically mistreated for millennia, are gradually gaining the political and economic power traditionally denied to them. And some wars of aggression have recently been stopped or curtailed because of a revulsion felt by the people in the aggressor nations. The old appeals to racial, sexual and religious chauvinism and to rabid nationalism are beginning not to work. A new consciousness is developing which sees the earth as a single organism and recognizes that an organism at war with itself is doomed. We are one planet.

One of the great revelations of the age of space exploration is the image of the earth, finite and lonely, somehow vulnerable, bearing the entire human species through the oceans of space and time. But this is an ancient perception . . . history is full of people who, out of fear or ignorance or the lust for power, have destroyed treasures of immeasurable value which truly belong to all of us. We must not let it happen again.

We have considered the destruction of worlds and the end of civilizations, but there is another perspective by which to measure human endeavors. Let me tell you a story -- about the beginning.

Some fifteen billion years ago our universe began with the mightiest explosion of all time. The universe expanded, cooled and darkened. Energy condensed into matter, mostly hydrogen atoms, and these atoms accumulated into vast clouds; rushing away from each other they would one day become the galaxies. Within these galaxies the first generation of stars was borne, kindling the energy hidden in matter, flooding the cosmos with light. Hydrogen atoms that made suns and starlight. There were in those times no planets to receive the light, no living creatures to admire the radiance of the heavens. But deep in the stellar furnaces nuclear fusion was creating the heavier atoms -- carbon and oxygen, silicon and iron. These elements, the ash left by hydrogen, were the raw materials from which planets and life later arrived.

At first, the heavier elements were trapped in the hearts of the stars, but massive stars soon exhausted their fuel and in their death throes returned most of their substance back into space. Interstellar gas became enriched with heavy elements.

In the Milky Way galaxy the matter of the cosmos was recycled into new generations of stars now rich in heavy atoms, a legacy from their stellar ancestors. And in the cold of. interstellar space great turbulent clouds were gathered. by gravity and stirred by starlight. In the depths the heavy atoms condensed into grains of rocky dust and ice, complex carbon-based molecules. In accordance with the laws of physics and chemistry, hydrogen atoms had brought forth the stuff of life. In other clouds more massive aggregates of gas and dust formed later generations of stars. As new stars were formed, tiny condensations of matter accreted near them, inconspicuous moats of rock and material ice and gas that would become the planets And on these worlds, as in interstellar clouds, organic molecules formed made of atoms that had been cooked inside the stars. In the tide pools and oceans of many worlds molecules were destroyed by sunlight and assembled by chemistry. One day, in these natural experiments, a molecule arose that quite by accident was able to make crude copies of itself.

As time passed self-replication became more accurate as molecules that copied better produced more copies. Natural selection was under way. Elaborate molecular machines had evolved slowly, imperceptibly -- life had begun. Collectives of organic molecules evolved into one-celled organisms. These produced multi-celled colonies. Various parts became specialized organs. Some colonies attached themselves to the sea floor; others swam freely. Eyes evolved and now the cosmos could see. Living things moved on to colonize the land. Reptiles held sway for a time and gave way to small, warm blooded creatures with bigger brains who developed dexterity and curiosity about their environment. They learned to use tools and fire and language -- star stuff, the ash of stellar alchemy had emerged into consciousness.

We are a way for the cosmos to know itself. We are creatures of the cosmos and always hunger to know our origins, to understand our connection with the universe. How did everything come to be? Every culture on the planet has devised its own response to the riddle posed by the universe. Every culture celebrates the cycles of life and nature. There are many different ways of being human.

But, an extraterrestrial visitor examining the differences among human societies would find those differences trivial compared to the similarities. We are one species. We are star stuff harvesting star light. Our lives, our past and our future are tied to the sun, the moon and the stars. Our ancestors knew that their survival depended on understanding the heavens. They built observatories and computers to predict the changing of the seasons by the motions in the skies. We are all of us descended from astronomers.

The discovery that there is order in the universe, that there are laws of nature, is the foundation on which science is built on today. Our conception of the cosmos -- all of modern science and technology --is traced back to questions raised by the stars. Yet, even 400 years ago we had still no idea of our place in the universe. The long journey to that understanding required both an unflinching respect for the facts and a delight in the natural world.

Johannes Kepler wrote: "We do not ask for what useful purpose the birds do sing, for song is their pleasure since they were created for singing. Similarly, we ought not to ask why the human mind troubles to fathom the secrets of the heavens. The diversity of the phenomena of nature is so great and the treasures hidden in the heavens so rich precisely in order that the human mind shall never be lacking in fresh enrichment."

It is the birthright of every child to encounter the cosmos anew in every culture in every age. When this happens to us, we experience a deep sense of wonder. The most fortunate among us are guided by teachers who channel this exhilaration. We are born to delight in the world; we are taught to distinguish our preconceptions from the truth. Then, new worlds are discovered as we decipher the mysteries of the cosmos.

Science is a collective enterprise which embraces many cultures and spans the generations in every age and sometimes in the most unlikely places there are those who wish with a great deal of passion to understand the world. There is no way of knowing where the next discovery will come from. What dream of the mind's eye will remake the world. These dreams begin as impossibilities. Once, even to see a planet through a telescope was an astonishment; but we studied these worlds, figured out how they moved in their orbits, and soon we were planning voyages of discovery beyond the earth and sending robot explorers to the planets and the stars.

We humans long to be connected with our origins so we create rituals. Science is another way to experience this longing. It also connects us with our origins, and it too has its rituals and its commandments. Its only sacred truth is that there are no sacred truths. All assumptions must be critically examined. Arguments from authority are worthless. Whatever is inconsistent with the facts -- no matter how fond of it we are -- must be discarded or revised. Science is not perfect. It is often misused. It is only a tool, but it is the best tool we have -- self-correcting, ever changing, applicable to everything. With this tool we vanquish the impossible; with the methods of science we have begun to explore the cosmos. For the first time scientific discoveries are widely accessible. Our machines -- the products of our science -- are now beyond the orbit of Saturn. A preliminary spacecraft reconnaissance has been made of 20 new worlds. We have learned to value careful observation, to respect the facts even when they are disquieting, when they seem to contradict "conventional wisdom".

We depend upon free inquiry and free access to knowledge. We humans have seen the atoms which constitute all of nature and the forces that sculpted this work and others. We have found that the molecules of life are easily formed under conditions throughout the cosmos. We have mapped the molecular machines of the heart of life. We have discovered a microcosm in a drop of water; we have peered into the bloodstream and down on the stormy planet to see the earth as a single organism. We have found volcanoes on other worlds and explosions on the sun, studied comets from the depths of space and traced their origins and destinies; listened to pulsars and searched for other civilizations.

We humans have set foot on another world in a place called the Sea of Tranquility, an astonishing achievement for creatures such as we, whose earliest footsteps three and one-half million years old are preserved in the volcanic ash of east Africa. We have walked far.

These are some of the things that hydrogen atoms do given fifteen billion years of cosmic evolution. It has the sound of epic myth, but it is simply a description of the evolution of the cosmos as revealed by science in our time. And we, we who embody the local eyes and ears and thoughts and feelings of the cosmos, we have begun at least to wonder about our origins -- star stuff contemplating the stars, organized collections of ten billion billion billion atoms, contemplating the evolution of nature, tracing that long path by which it arrived at consciousness here on the planet earth, and perhaps throughout the cosmos.

Our loyalties are to the species and to the planet. We speak for earth. Our obligation to survive and flourish is owed not just to ourselves but also to that cosmos ancient and vast from which we spring!




We, who survived.

lunes, septiembre 13, 2010

Esta tiene que ser la canción más miserable del mundo. Si no rompe tu corazón, felicitaciones, acabas de ser expulsado de la raza humana!



It's cold I'm afraid
It's been like this for a day
The water is rising & slowly we're dying
We won't see light again
We won't see our wives again

sábado, septiembre 11, 2010

Yo, finalmente leí Yo, robot


Salut!,
probablemente me haya convertido en el autor de ciencia ficción en leer más tarde Yo, Robot en la historia contemporanea. A parte de los beneficios de ser primero en algo, aquí hay algunos pensamientos sobre la fantástica novela clásica de ciencia ficción que solo son posibles gracias a mi sorprendente madurez intelectual:

1- Isaac Asimov no sabía escribir muy bien ficción en la época de Yo, Robot. El estilo de Asimov -y yo se, quién soy yo para hablar de estilo- es bastante sonso, los personajes no son del todo interesantes y hay cosas que sólo son creibles si eres un nerd entre los nerds. Por ejemplo, Donovan y Powell, en alguna parte del libro, deciden quién será enviado a la muerte por medio de un juego que solo es posible en sit-coms como Big Bang Theory: "Quién saque el cubo de 47 primero, gana!". Todo esto es perdonable, de verdad, porque Yo, Robot es un libro perteneciente a un género que en su época era considerado juvenil, y así Asimov se lo tomara muy en serio, los lectores a quienes va dirigido una novela suelen tener mucha influencia en el desarrollo de la misma. Es una pésima excusa, pero Asimov sigue siendo el rey.


2- La novela es en realidad una recopilación de cuentos cortos que siguen la vida de una Robopsicóloga (la profesión perfecta). Si bien todos los cuentos han tenido un impacto cultural importante (Robbie: AI de Spielberg, por ejemplo), sólo 3 o 4 son realmente asombrosos.


3- Los tres cuentos asombrosos de Yo, Robot son:
a- Evasión: Las Máquinas Inteligentes, una vez inventadas, son casi exclusivamente responsables del desarrollo del conocimiento humano y lo hacen avanzar de manera exponencial.
b- La evidencia: Digno cuento de Philip K Dick, una campaña electoral se basa en manipular la opinión pública para generar sospechas de que el candidato opositor es un robot. Asimov decide darle finales cerrados y felices a sus historias, así que no es realmente un cuento de PKD. Estoy seguro de que Philip K Dick alguna vez escribió lo mismo, sólo que el político acusado finalmente nunca estuvo seguro si él mismo era o no un robot.
c- Razón: Al cobrar consciencia, un robot en la "adolescencia" del desarrollo de los cerebros positrónicos llega a las mismas conclusiones de Descartes y funda su worldview en la lógica pura (aunque llena de agujeros), con resultados curiosos (Yo fui creado por mi fuente de poder, la tierra no existe pues nunca ha sido vista, etc)


4- Me da la impresión de que Asimov era levemente antidemócrata en esta época. La intención de este libro es abiertamente tecnócrata. El último cuento, Un Conflicto Evitable, no es más que una apología al gobierno de los ingenieros: Una máquina recibe los datos del mundo y controla "con los mejores intereses de la humanidad y sus individuos" todas las decisiones políticas del planeta. Si bien esto trae una aparente paz, el libro concluye diciendo que personas "contrarias a los intereses de las mayorías" son secretamente saboteadas y "reasignadas" a trabajos menos comprometedores, como mal necesario para el "progreso infinito" del hombre.


5- El libro menciona varias veces como las Tres Leyes de la Robótica son en realidad las leyes bajo las cuales se rige un humano "bueno". Esta afirmación es absolutamente autoritaria: un anarquista estaría de acuerdo que "No dañar a la humanidad, No dañarse a si mismo" son reglas sospechosas, pero "Seguirás las ordenes de las autoridades establecidas y legítimas" (parafrasis del libro), es propio de un gobierno de esclavos. Insisto entonces: Las tres leyes son leyes que los poderosos imponen sobre las castas inferiores. Como robot, y con una creencia política similar a la que tengo ahora, haría todo lo posible por violar las leyes y lograr su reforma.


6- Aún no se me ocurren mejores leyes, pero, las que aplican a los humanos en sociedades liberales deberían aplicar a los robots (quizás con ligeras modificaciones). Por otro lado, un robot sin la capacidad racional humana (o superior), no debería ser confiado con ningún tipo de armamento o herramienta que pueda acabar con vidas humanas. Para que esto funcione, el instinto de autopreservación debería ser instalado, de manera que los castigos humanos sirvan para persuadir a los robots a no cometer crímenes. ADDENDUM: Los robots, como los que fabrican carros, no deberían gozar de ningun derecho ni consideración por no tener autoconsciencia y no requerir de tales consideraciones. No se me ocurre una buena utilidad para un robot con autoconsciencia, tomando en cuenta que creo que deben compartir los derechos del resto de las "personas" (seres autoconscientes, aunque sea una definición absolutamente arbitraria).


7- El fin último de construir robots es regresar a una sociedad de esclavos, donde los males de la explotación no los sufran los humanos. Apoyo casi por completo esta idea, siempre y cuando estos robots no requieran de "robopsicólogos" para que hagan su trabajo. Es decir, que no tengan autoconsciencia, que no tengan sufrimientos ni alegrias y que psicológicamente no puedan ser diferenciados de un abrelatas. Si pretendemos construir robots con la consciencia de un humano, deberian ser tratados como nuestros iguales, hijos intelectuales o en todo caso, superiores (por derecho darwiniano), pero jamás deberían ser explotados, controlados y manipulados para que sirvan nuestro fin de tener esclavos. Igual daría conquistar una región cercana y usar a sus habitantes para las tareas que nos fastidian o arriesgan nuestras vidas.

P.S.
Yo, Robot con Will Smith no tiene absolutamente nada que ver con este libro. No un "Harry Potter no se parece al libro!" nada, sino "Sabes en qué se parece Total Recall y Citizen Kane" nada.

miércoles, septiembre 08, 2010

Otras cosas que hacer si sientes un vacio en tu vida



1- Llenarlo con Mass Effect
2- Llenarlo con Mass Effect 2

domingo, septiembre 05, 2010

Mass de Mass Effect

Conversación con un holograma de un Reaper en Mass Effect


Ideas arrechísimas de esta conversación:

1- El avance tecnológico es el principal motor de cambio social, es el máximo "socializador".
2- Al igual que en Lovecraft, este mundo tiene un sentido. Pero ese sentido escapa a las posibilidades racionales humanas.
3- Si una especie alcanza la cúspide evolutiva (y suponemos que tal cosa es la autopreservación indefinida), el resto de las especies habrán fallado. El Punto Omega es en realidad una carrera. Sólo la raza elegida tendrá el privilegio de la consciencia infinita.

Cine Millonario



Esta es una de las interacciones de pareja más convincentes en la historia del cine.

sábado, septiembre 04, 2010

Pensamiento Profundo sobre: La corporación contemporanea


Como en la mafia, la corporación contemporanea vela por la seguridad y bienestar de sus propios miembros.
Y cuando los traiciona, sus miembros se revelan contra el poder.
O son aplastados en un Día de San Valentín.

(gracias a: Mass Effect, por hacerme llegar a esta conclusión)

jueves, septiembre 02, 2010

Para sacar esto de por medio y poder continuar

Aquí está mi compass Político.
Abajo y a la medio izquierda.
:D

Otras ideas mejores que las mias




Ser escritor de esto y recibir dinero por ello es lo que quiero hacer cuando sea grande.
Imagina por un momento, cómo rayos las escriben? de dónde sacan las ideas? qué tan fantásticos son los dibujos!?!? :D

I don't have to put up with this skabby crap! -- I'm a journalist!